Daniel Fernández Blanco. Licenciado en Ciencias Políticas y Coordinador de Comunicación de Podemos Xixón.

Publicado en EL Comercio el 25 de Marzo de 2017

No hace tanto Asturies contaba con una Caja de Ahorros saneada, un activo importante para el dinamismo económico de nuestra autonomía, dado que garantizada la financiación de muchos proyectos empresariales. Sin embargo, con la coartada de la crisis financiera, el PP y el PSOE sacrificaron nuestra Caja de Ahorros para esconder las vergüenzas de la CCM (Caja de Ahorros de Castilla La Mancha).

En ese proceso, PP y PSOE prometieron que no echarían a los y las trabajadoras, que no se cerrarían sucursales y hasta que se mantendría el nombre de CajAstur. Como se demostró posteriormente, las promesas de los que cobraban 87.000 € anuales y 90.000 € como consejeros de CajAstur en el año 2012, Santiago Argüelles (POSE) y Caunedo (PP), no es que tengan mucho valor.

Vimos cómo desaparecía el nombre, cómo se cerraban oficinas y finalmente llegaba el ERE de Liberbank, nuevo nombre del engendro que devoró nuestra Caja. Pero el ERE no solo convertía en papel mojado todas las promesas hechas para que las y los asturianos tragáramos con la fusión de CajAstur en Liberbank, sino que además tal ERE fue declarado ilegal y a las y los trabajadores los defendió una abogada llamada Marta Rodil.

En definitiva, Asturies se quedó sin una Caja de Ahorros solvente para sufrir un banco que tendríamos que rescatar con 1.808 millones de euros. Es increíble tener una clase política asturiana tan lamentable que, para garantizar sus puestos en las listas electorales, aceptan este tipo de atracos a mano armada a la ciudadanía. Quienes pagan son siempre los mismos y quienes cobran generosas dietas en sus consejos de administración llenos de “presuntos”, siempre presuntos, delincuentes, también son los de siempre.

Ahora ya solo nos queda la Fundación CajAstur. Su labor es gestionar la antigua Obra Social de la Caja de Ahorros. Pero no permiten que las y los asturianos podamos disfrutar de esa labor social, no amigas y amigos, el expolio continúa. La actividad cultural de CajAstur ha desaparecido, el palacio de Revillagigedo ya ha sido reclamado por sus herederos ante las patochadas que se hacen en el mismo, alejado de cualquier valor artístico o cultural, y sobre todo, nadie da cuenta de la gestión de esa Fundación que, no olvidemos, nace del dinero de las y los asturianos.

Ante esta circunstancia, el Pleno de Xixón nombra como representante a Marta Rodil, la abogada que mencionamos anteriormente que tumbó el ERE ilegal de Liberbank, una persona comprometida e integra, con el objetivo de que la ciudad de Xixón supiera en qué se está gastando ese dinero que debería ser para promoción de unas actividades que no vemos por ningún sitio.

La respuesta de la Fundación, con el aplauso de PSOE y PP que tienen suculentos créditos con Liberbank, oh casualidad, es rechazar a Marta Rodil como representante de Xixón en el Patronato. Un rechazo sobre el que no han dado una explicación clara al Ayuntamiento de Xixón. De mano, sería bueno que la Fundación, en aras de la transparencia, diera a conocer el acta de la reunión en la que se produjo ese veto injustificado.

La verdad parece ser mucho más sencilla: nos han expoliado Cajastur a través de Liberbank, y ahora le toca el turno a la Fundación CajAstur. Que haya testigos siempre es incómodo, que nadie hable del rescate, que nadie hable de lo que cobraron los consejeros de PP y PSOE, que nadie hable de las sucursales cerradas y los despidos, que nadie hable de la inactividad de la Fundación, que nadie habla del patrimonio acumulado por la Obra Social CajAstur… Que nadie hable.